El Vuelo del Fénix

EL VUELO DEL FÉNIX 402 mira los obreros se van muriendo… eso no se puede hacer, se están estudiando sociedades no substancias inertes. Segundo, tampoco tiene microscopios. Los elementos simples, los científicos naturales los aíslan con reactivos y microscopios, con lo cual tiene una dificul- tad extra que no tienen ni los físicos, ni los químicos, ni los biólogos, porque el biólogo tiene un microscopio para encontrar la célula. Dice Marx, el valor es la célula de la economía, pero no se tiene mi- croscopios; cuando no se tiene microscopios no queda más remedio que recurrir como dice Marx a la facultad de abstracción. Por eso dice que los comienzos son muy difíciles, y que la primer sección del capital le ha salido muy abstracta. Pero no es muy abstracta porque tenga que serlo, es muy abstracta porque le faltan los instrumentos, le faltan los reactivos químicos y los microscopios. No es muy abs- tracta porque en economía el comienzo de la realidad es muy abs- tracto y tenemos que montar un sistema hegeliano. No, simplemen- te no tenemos reactivos y no tenemos microscopios, sencillamente, nada más. Es lo que le impone el objeto que tiene que estudiar. Y fal- ta una tercera dificultad, un extra, que no tienen ni los físicos, ni los químicos, ni los biólogos, es que cuando estás estudiando un objeto histórico como es el capital, estás observando relaciones de poder, lo que estás viendo al microscopio de la abstracción son relaciones de poder. Se puede decir que los poderes establecidos no van a ha- cer ningún favor a esta ciencia. A los poderes establecidos les pue- de venir muy bien en determinado momento que haya físicos, les puede venir muy bien que haya químicos, que haya biólogos, pero no les viene bien que haya economistas si estos lo que van hacer es mirar al microscopio la sociedad y decir: “mira esta sociedad está hecha de tremendas injusticias”, eso no le viene bien a nadie, con lo cual sobra decir que va a ser una ciencia maldita por necesidad. Es lo que decimos en el libro, si los triángulos rectángulos estuvieran hechos de injusticias, los matemáticos estarían todos en la cárcel, porque desde el mismo momento en que descubras el teorema de Pitágoras estarías sacando a la luz una injusticia. El problema es que el objeto que estudia Marx no son triángulos rectángulos, son las relaciones de explotación de una sociedad, y encontrar la ley que rige esa explotación es sacar a la luz una injusticia; eso es tanto como decir que la labor de un verdadero economista que estudie la sociedad capitalista es siempre en alguna forma subversiva para el poder establecido. Eso quiere decir que lógicamente, los econo- mistas marxistas no van a recibir subvenciones, no van a recibir premios, por eso el Premio Libertador fue efectivamente una muy buena idea de Chávez, que fue algo así como decir “vamos a dar los premios que no da el enemigo”.

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