El Vuelo del Fénix
389 Thierno Diop Ahora separadas de la madre patria, invadidas por el extranjero, plegadas sobre sí mismos en un marco geográfico que requiere un mínimo de adaptación, disfrutando de condiciones económicas fa- vorables, los negros se orientan hacia el desarrollo de su organiza- ción social, política y moral en lugar de hacia una investigación es- peculativa que el medio ambiente no sólo no justificaba, sino que imposibilitaba [...] La historia había roto su antiguo equilibrio con el medio ambiente, el negro encontró un nuevo equilibrio diferente del primero a través de la existencia de una técnica que ya no era de vi- tal importancia, contraria a la organización social, política y moral. Una vez que los recursos económicos estaban provistos por medios que no requieren de la inventiva continua, el negro gradualmente perdió interés en el progreso material (1979: 51-52) 1 Cuando va del estudio de los orígenes de la civilización egipcia a su comparación con otras civilizaciones, en especial la cuna nórdica, la cuna de los indoeuropeos, Diop sigue adhiriéndose a la acción de las condiciones físicas existentes: [...] la ferocidad de la naturaleza en las estepas de Europa, la in- fertilidad de estas regiones, la originalidad de las condiciones ma- teriales de la cuna geográfica, forjaron en el hombre los instintos necesarios para su adaptación al medio. Aquí, la naturaleza no per- mite negligencia: el hombre sacará su pan de cada día del sudor de su frente. Aprenderá, ante todo, durante esta larga y dolorosa existencia, a confiar en sus propios medios, en sus propias posi- bilidades. No puede permitirse el lujo de creer en un benefactor Dios que le prodigará en abundancia sus medios de existencia: su mente engendrará sobre todo divinidades maléficas, crueles, celo- sos o rencorosas: Zeus, Jehová, etc. En esta actividad ingrata que el ambiente físico imponía al hombre, el materialismo ya estaba im- plicado, el antropomorfismo que es solo un caso particular, el espí- ritu secular. Así es como el medio forjó poco a poco estos instintos en los hombres que vivían en esta región, especialmente entre los indoeuropeos (1979: 175-176). Al frenesí del trabajo, al expansionismo y al materialismo resultante de las condiciones materiales, Diop añadió el patriarcado, la xeno- fobia, el pesimismo, el individualismo, la tragedia como un género literario por excelencia. La insistencia de Diop en las condiciones ma- 1 Si se compara la última oración de la cita con este pasaje de El Capital : “Una na- turaleza demasiado pródiga lleva al hombre de la mano como a un niño en andadera, le impide desarrollarse al no hacer de su desarrollo una necesidad natural” (Marx, 1973:187), se verifica la identidad de las posiciones de Diop y Marx..
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