1917
299 La experiencia demuestra que las «apetencias» de Rodzianko no son una fruslería. Rodzianko es un hombre práctico. Tras él se encuentra el capital . Esto es incontestable. El capital es una gran fuerza en tanto el proletariado no tome el poder. Rodzianko ha apli- cado en cuerpo y alma, durante decenios, la política del capital. ¿Por consiguiente? Por consiguiente, vacilar en el problema de la insurrección como único medio de salvar la revolución signi- fica caer en la pusilánime credulidad eserista-menchevique medio liberdaniana, en la burguesía, en la credulidad medio «campesina» inconsciente, que los bolcheviques hemos combatido más que nada. O cruzar los brazos inútiles sobre el pecho descubierto y es- perar, jurando «confianza» en la Asamblea Constituyente, a que Rodzianko y Compañía entreguen Petrogrado y estrangulen la revo- lución, o la insurrección. No hay término medio. Incluso la convocatoria a la Asamblea Constituyente, tomada por separado, no cambia nada, pues ningún «constitucionalismo», ninguna votación, aunque sea en una asamblea archisoberana, podrá vencer el hambre, podrá vencer a Guillermo. Tanto la con- vocación de la Asamblea Constituyente como su éxito dependen del paso del poder a los Soviets; esta vieja verdad bolchevique se ve confirmada por la realidad de un modo cada vez más patente y cada vez más cruel . … Somos más fuertes cada día, podemos entrar como una fuerte oposición en la Asamblea Constituyente; ¿por qué jugárnoslo todo a una carta?… Es el argumento de un filisteo que «ha leído» que se convoca la Asamblea Constituyente y se tranquiliza crédulamente, con- fiando en la vía más legal y más leal, en la vía constitucional. Lo único de lamentar es que con esperas de la Asamblea Cons- tituyente no se puede resolver ni el problema del hambre ni el pro- blema de la entrega de Petrogrado. Esta «pequeñez» es olvidada por los ingenuos o desconcertados, o por quienes se han dejado intimidar. El hambre no espera. La insurrección campesina no ha espe- rado. La guerra no espera. Los almirantes escondidos no han esperado.
RkJQdWJsaXNoZXIy MTA3MTQ=