1917
298 O la deserción al campo de los Liberdán y la renuncia franca a la consigna de «Todo el poder a los Soviets», o la insurrección. No hay término medio. … La burguesía no puede entregar Petrogrado a los alemanes, aunque Rodzianko lo quiere, pues quienes combaten no son los burgueses, sino nuestros heroicos marinos… Este argumento se reduce de nuevo al «optimismo» acerca de la burguesía , que manifiestan a cada paso, fatalmente, los pe- simistas respecto a las fuerzas revolucionarias y a la capacidad del proletariado. Combaten los heroicos marinos, ¡ pero esto no ha impedido a dos almirantes esconderse antes de la toma de Osel! Es un hecho. Los hechos son tozudos. Los hechos demues- tran que los almirantes son capaces de traicionar no peor que Kor- nílov. Y es un hecho indiscutible que el Cuartel General no ha sido reformado y que los mandos son kornilovistas. Si los kornilovistas (con Kerenski a la cabeza, pues también él es kornilovista) quieren entregar Petrogrado, pueden hacerlo de dos maneras, e incluso de tres maneras. Primero, pueden abrir el frente terrestre septentrional me- diante una traición de los mandos kornilovistas. Segundo, pueden «ponerse de acuerdo» sobre la libertad de acción de toda la marina alemana, que es más fuerte que nosotros; pueden ponerse de acuerdo con los imperialistas tanto alemanes como ingleses. Además, «los almirantes escondidos» podrían en- tregar a los alemanes también los planes . Tercero, pueden llevar a nuestras tropas a la desesperación y la impotencia totales mediante los lockouts y el sabotaje del trans- porte de cereales. Es imposible negar ni uno solo de estos tres caminos. Los hechos han demostrado que el partido burgués-cosaco de Rusia ha llamado ya a estas tres puertas y ha intentado abrirlas. ¿Por consiguiente? Por consiguiente, no tenemos derecho a esperar a que la burguesía estrangule la revolución.
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