1917
265 después del cual sería imposible, siempre y cuando se mantuviese una democracia plena, tornar al capitalismo sin recurrir a una vio- lencia inaudita sobre las masas. La lucha contra el desbarajuste y la guerra El problema de las medidas que deben adoptarse para luchar contra la catástrofe que se avecina, nos lleva a tratar otro problema extraordinariamente importante: la ligazón de la política interior con la política exterior o, dicho en otros términos, la relación entre la guerra anexionista, imperialista y la guerra revolucionaria, proletaria, entre la criminal guerra de rapiña y la guerra justa y democrática. Todas las medidas de lucha contra la catástrofe descritas por nosotros reforzarían extraordinariamente, como ya hemos seña- lado, la capacidad de defensa o, dicho de otro modo, la fuerza mi- litar del país. Esto, de una parte. De otra parte, estas medidas no pueden llevarse a la práctica sin transformar la guerra anexionista en una guerra justa, sin transformar la guerra librada por los capi- talistas y en interés de los capitalistas en una guerra librada por el proletariado en interés de todos los trabajadores y explotados. En efecto, la nacionalización de los bancos y de los con- sorcios capitalistas, unida a la abolición del secreto comercial y al control obrero sobre los capitalistas, no solo representaría un ahorro gigantesco de trabajo del pueblo, no solo brindaría la posibilidad de economizar fuerzas y recursos, sino que, además, mejoraría la situa- ción de las masas trabajadoras, es decir, de la mayoría de la pobla- ción. En la guerra moderna, como nadie lo ignora, la organización económica tiene una importancia decisiva. En Rusia hay pan, carbón, petróleo y hierro en cantidad suficiente; en este aspecto, nuestra si- tuación es mejor que la de ningún otro país beligerante de Europa. Combatiendo el desbarajuste económico por los procedimientos indicados, movilizando para esa lucha la iniciativa de las masas, me- jorando su situación, nacionalizando los bancos y los consorcios ca- pitalistas, Rusia podría aprovechar su revolución y su democracia para llevar al país entero a un nivel inconcebiblemente más alto de organización económica.
RkJQdWJsaXNoZXIy MTA3MTQ=