1917

225 La catástrofe que nos amenaza y cómo combatirla 1 El hambre se acerca U na catástrofe inevitable se cierne sobre Rusia. El transporte ferroviario se halla en un estado de increíble desorganización, que crece sin cesar. Los ferrocarriles acabarán por paralizarse. La afluencia de materias primas y de carbón a las fábricas quedará interrumpida. Cesará el suministro de trigo. Los capitalistas sabotean (dañan, paran, minan, frenan) deliberada y tenazmente la producción, confiando en que una catástrofe inaudita determinará la bancarrota de la república y de la democracia, de los Soviets y, en general, de las asociaciones proletarias y campesinas, facilitando de ese modo el retorno de la monarquía y la restauración de la omnipotencia de la burguesía y de los terratenientes. Una catástrofe de proporciones sin precedentes y el hambre nos amenazan inexorables. Todos los periódicos han hablado ya de ello infinidad de veces. Los partidos y los Soviets de Diputados Obreros, Soldados y Campesinos han votado un sinnúmero de re- soluciones en las que se reconoce que la catástrofe es inevitable, que está ya muy cerca, que se debe mantener contra ella una lucha des- esperada, que es necesario que el pueblo haga «esfuerzos heroicos» para conjurar el desastre, etc. Todo el mundo lo dice. Todo el mundo lo reconoce. Todo el mundo lo hace constar. Pero no se toma ninguna medida. Llevamos medio año de revolución. La catástrofe está hoy más cerca. Hemos llegado al paro forzoso en masa. Figúrense: en el 1 Escrito entre el 10 y 14 (23 y 27) de septiembre. Fue publicado a finales de octubre por la editorial Pribói .

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