1917

223 lida, por sí mismos fijaron, y no tan solo fijaron, sino que también promovieron como absolutamente impostergables las reformas y las transformaciones: el monopolio del trigo, el control sobre la producción y la distribución, la restricción de la emisión de papel moneda, un intercambio justo de cereales y mercancías, etc. Las medidas de tal género, tomadas en ese sentido, han sido reconocidas por todos como inevitables y han empezado a adoptarse en muchos lugares y en los dominios más diversos. Han empezado ya, pero las frena y las ha frenado en todas partes la resistencia de los terratenientes y de los capitalistas; una resistencia que se materializa a través del gobierno de Kerenski (gobierno, en la práctica, enteramente burgués y bonapartista), del aparato burocrático del viejo Estado y de la presión directa e indirecta del capital financiero ruso y «aliado». No hace mucho, I. Prilezháiev, en Dielo Naroda (núm. 147), lamentaba la dimisión de Peshejónov y el fracaso de los precios fijos, la quiebra del monopolio del trigo: Lo que faltó a nuestros gobiernos, cualquiera que haya sido su com- posición, fue audacia y decisión… La democracia revolucionaria no debe esperar; ella misma debe revelar iniciativa e intervenir plani- ficadamente en el caos económico… Es ahí, precisamente, donde hace falta un rumbo firme y un poder decidido. Lo que es cierto es cierto. Palabras de oro. Solo que el autor no pensó que el problema del rumbo firme, de la audacia y la decisión no es una cuestión personal, sino un problema de la clase capaz de manifestar audacia y decisión. La única clase que puede hacerlo es el proletariado. La audacia y la decisión en el poder, su rumbo firme, no son otra cosa sino la dictadura del proletariado y de los campe- sinos pobres. I. Prilezháiev, sin tener él mismo conciencia de ello, suspira por esta dictadura. ¿Qué significaría, en la práctica, esta dictadura? Significaría que la resistencia de los kornilovistas sería aplastada y que la total democratización del ejército quedaría restablecida y consumada. El 99% del ejército sería partidario entusiasta de esta dictadura a los dos días de establecida. Esta dictadura daría la tierra a los campesinos y todo el poder a los comités locales de campesinos; ¿cómo puede

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