1917
205 Al Comité Central del POSDR 1 E s posible que estas líneas lleguen con retraso, pues los acontecimientos se desarrollan a veces con una velocidad verdade- ramente vertiginosa. Escribo esto el miércoles 30 de agosto; los des- tinatarios lo leerán no antes del viernes 2 de septiembre, pero con todo y eso, creo mi deber escribir lo siguiente: La sublevación de Kornílov representa un viraje de los acon- tecimientos en extremo inesperado (inesperado por el momento y por la forma) e increíblemente brusco. Como todo viraje brusco, exige una revisión y un cambio de táctica. Y como con toda revisión, con esta hay que ser muy pru- dentes para no caer en una falta de principios. A mi juicio, incurren en una falta de principios quienes (como Volodarski) descienden hasta las posiciones del defensismo o (a modo de otros bolcheviques) hasta el bloque con los eseristas, hasta el apoyo al Gobierno provisional. Esto es archiequivocado, es una falta de prin- cipios. Nos haremos defensistas solo después de que el poder pase al proletariado, después de proponer la paz, después de romper con los tratados secretos y los vínculos con los bancos, y s olo después . Ni la caída de Riga ni la caída de Petrogrado nos harán defensistas. (Rogaría que se dé a leer esto a Volodarski). Hasta entonces estaremos por la revolución proletaria, contra la guerra y no seremos defensistas. Nosotros no debemos apoyar al gobierno de Kerenski ni si- quiera ahora . Es una falta de principios. Preguntarán: ¿entonces no debemos luchar contra Kornílov? ¡Por cierto que sí! Pero no es lo mismo; hay un límite; y ese límite lo trasponen algunos bolcheviques 1 Escrito el 30 de agosto (12 de septiembre), fue publicado por primera vez el 7 de noviembre de 1920 en el número 250 de Pravda .
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