1917

187 Las enseñanzas de la revolución 1 T oda revolución significa un viraje brusco en la vida de las grandes masas del pueblo. Si este viraje no ha madurado debida- mente, no puede tener lugar una verdadera revolución. Y así como todo viraje que sobreviene en la vida de un individuo le enseña y le hace vivir y sentir muchas cosas, la revolución ofrece al pueblo todo, en poco tiempo, las más profundas y preciosas enseñanzas. En tiempos revolucionarios, millones y millones de hombres aprenden en una semana más que en un año entero de vida rutinaria y soñolienta. Pues en estos virajes bruscos de la vida de un pueblo entero se ve con especial claridad qué fines persiguen las diferentes clases sociales, de qué fuerzas disponen, con qué medios actúan. Todo obrero, todo soldado, todo campesino consciente debe pensar atentamente en las enseñanzas de la revolución rusa; sobre todo hoy, a fines de julio, en que se ve ya claramente que la primera fase de nuestra revolución ha terminado con un revés. I En efecto, veamos cuáles eran las aspiraciones de las masas obreras y campesinas cuando hicieron la revolución. ¿Qué esperaban de la revolución estas masas? Esperaban, como se sabe, libertad, paz, pan y tierra. ¿Y cuál es hoy la realidad? En vez de la libertad, se comienza a restaurar la vieja arbi- trariedad. Se implanta la pena de muerte para los soldados en el 1 Este artículo fue escrito a finales del mes de julio, su epílogo fue incorporado el 6 (19) de septiembre y finalmente fue publicado el 12 y 13 de ese mismo mes, en los números 8 y 9 de Rabochi .

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