1917
185 sino los partidos, las clases y los Soviets renovados por el fuego de la lucha, templados, instruidos, reconstituidos por el curso de la lucha. No hay que mirar hacia atrás, sino hacia adelante. No hay que operar con las viejas categorías de clases y de partidos, sino con las nuevas, posteriores al mes de julio. Hay que partir, en los umbrales de este nuevo ciclo, de la contrarrevolución burguesa triunfante —triunfante porque los eseristas y mencheviques han pactado con ella— y que solo puede ser vencida por el proletariado revolucionario. En este nuevo ciclo habrá todavía, naturalmente, multitud de etapas diversas, hasta llegar al triunfo definitivo sobre la contrarrevolución, a la definitiva derrota (sin lucha) de los ese- ristas y mencheviques y al nuevo impulso ascensional de la nueva revolución. Pero de esto podrá hablarse únicamente más tarde, cuando se vaya perfilando cada una de esas etapas…
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