1917
174 y la prensa burguesa, que han pasado ya de una furiosa campaña contra los bolcheviques a una campaña igual contra los Soviets, contra el «incendiario» Chernov, etc., demostraron con gran cla- ridad que la verdadera esencia de la política de la dictadura militar, que hoy domina en Rusia y es apoyada por los demócratas constitu- cionalistas y los monárquicos, consiste en preparar la disolución de los Soviets. Muchos dirigentes eseristas y mencheviques, o sea, de la actual mayoría de los Soviets, ya lo han reconocido y manifestado en estos últimos días, pero como auténticos pequeñoburgueses se desentienden de esa terrible realidad con frases huecas y sonoras. Los dirigentes de los Soviets y de los partidos socialista revolu- cionario y menchevique, conTsereteli y Chernov a la cabeza, han trai- cionado definitivamente la causa de la revolución al ponerla en manos de los contrarrevolucionarios y al convertirse ellos, y convertir a sus partidos y a los Soviets, en hoja de parra de la contrarrevolución. Esto queda demostrado por el hecho de que los socialistas revolucionarios y mencheviques han delatado a los bolcheviques y aprobado tácitamente el asalto de sus periódicos, sin atreverse si- quiera a decir al pueblo de un modo franco y directo que lo hacían ellos y por qué lo hacían. Al legalizar el desarme de los obreros y de los regimientos revolucionarios se despojaron a sí mismos de todo poder real; se convirtieron en vacuos charlatanes que ayudaban a la reacción a «distraer» la atención del pueblo hasta que aquélla ter- minara sus últimos preparativos para disolver los Soviets. Sin re- conocer esa bancarrota total y definitiva de los partidos socialista revolucionario y menchevique y de la actual mayoría de los Soviets, sin reconocer el carácter totalmente ficticio de su «directorio» y demás mascaradas, es imposible comprender absolutamente nada de la situación política actual. Todas las esperanzas de un desarrollo pacífico de la revolución rusa se han desvanecido para siempre. La situación objetiva es esta: o la victoria completa de la dictadura militar, o el triunfo de la insu- rrección armada de los obreros, triunfo que solo es posible si coin- cide con un alzamiento decidido de las masas contra el gobierno y contra la burguesía, provocado por el desbarajuste económico y la prolongación de la guerra.
RkJQdWJsaXNoZXIy MTA3MTQ=