1917

128 por ese dominio. Mediante guerras prolongadas, Inglaterra, ba- sándose en su potencia económica, en la de su capital mercantil, afianzó su dominio indisputado del mundo. Pero surgió una nueva fiera: en 1871 se formó otra potencia capitalista, que se desarrolló muchísimo más rápidamente que Inglaterra. Este es un hecho fun- damental. No encontrarán ningún libro de historia económica que no reconozca este hecho indiscutible: el desarrollo más acelerado de Alemania. El rápido desarrollo del capitalismo en Alemania fue el desarrollo de una fiera joven y fuerte, que apareció en el con- cierto de las potencias europeas y dijo: «Ustedes han arruinado a Holanda, han destrozado a Francia, se han apoderado de medio mundo; tómense la molestia de entregarnos la parte correspon- diente». Pero ¿qué significa «la parte correspondiente»? ¿Cómo de- terminarla en el mundo capitalista, en el mundo de los bancos? Allí, en el mundo capitalista, la fuerza se determina por el número de bancos. Allí, la fuerza se determina, como lo ha definido cierto órgano de los multimillonarios norteamericanos con la franqueza y el cinismo genuinamente norteamericanos, del siguiente modo: «En Europa se hace la guerra por la hegemonía mundial. Para do- minar el mundo se necesitan dos cosas: dólares y bancos. Dólares tenemos, los bancos los crearemos y seremos dueños del mundo». Esta declaración pertenece al periódico portavoz de los multimillo- narios norteamericanos. Debo manifestar que en esta cínica frase norteamericana del multimillonario engreído e insolente hay mil veces más verdad que en miles de artículos de los embusteros bur- gueses, los cuales presentan esta como una guerra por ciertos inte- reses nacionales, por ciertos problemas nacionales y otras mentiras por el estilo, tan claras, que saltan a la vista, que echan por la borda toda la historia en su conjunto y toman un ejemplo aislado, como es el que la fiera germana se haya lanzado sobre Bélgica. Este caso es, indudablemente, verídico. En efecto, esa bandada de buitres cayó sobre Bélgica 3 con una ferocidad inusitada, pero ha hecho lo 3 Al comienzo de la primera Guerra Mundial de 1914-1918, Alemania violó groseramente la neutralidad belga y ocupó Bélgica con el propósito de utilizar su territorio para asestar el golpe decisivo a Francia. La ocupación duró hasta

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