1917

107 de renuncia puede ser una triquiñuela calculada para hacer que el Soviet diga: confiamos aún más en ustedes. El Gobierno provisional quiere que el Soviet le ruegue: ven y gobiérnanos; qué haríamos sin ustedes… Otros proponen un gabinete de coalición. Compartamos los portafolios ministeriales conMiliukov y Compañía, dicen, pongamos a alguno de nuestra propia gente en el gabinete… Nosotros proponemos un tercer camino: un cambio completo de la política de los Soviets, ninguna confianza en los capitalistas y la transferencia de todo el poder a los Soviets de Diputados Obreros y Soldados. Un cambio de personas no dará nada; debe cambiarse la política entera. Otra clase debe asumir el poder. Un gobierno de obreros y soldados tendría la confianza de todo el mundo, porque todos saben que un obrero y un campesino pobre no querrían robar a nadie. Solo esto puede poner un rápido final a la guerra, solo esto nos puede ayudar en la debacle económica. ¡Todo el poder a los Soviets de Diputados de Obreros y Soldados! ¡Ninguna confianza en el gobierno de los capitalistas! Cada «incidente», cada día, cada hora, confirmará la solidez de esta consigna.

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